Reparación de calderas estancas, de condensación y bajo NOx. Solución a errores de presión.
Sustitución de resistencias y ánodos. Reparación de fugas y termostatos.
Reparación de calentadores de gas butano y natural. Problemas de encendido y caudal.
⚠️ Seguridad ante todo: Si huele a gas, cierre la llave de paso y llámenos inmediatamente al 865 44 37 83.
Bajo "sistemas de calefacción" agrupamos tres tipos de equipos distintos que producen agua caliente y calor en el hogar, cada uno con sus propias averías características.
Las calderas de gas son las más complejas: calientan tanto el agua sanitaria como el circuito de radiadores o suelo radiante. Sus averías típicas incluyen fallos en la sonda de temperatura, el intercambiador de placas obstruido por cal, la válvula de tres vías desgastada o pérdidas de presión por fugas pequeñas en el circuito.
Los calentadores de gas, más simples, producen agua caliente al momento sin acumulador; sus averías más comunes son la sonda de llama sucia, el filtro de entrada de gas obstruido o el electrodo de encendido desgastado.
Los termos eléctricos acumulan y calientan agua mediante una resistencia sumergida; cuando fallan, casi siempre es la resistencia quemada, el termostato descalibrado o cal acumulada que reduce su eficiencia con los años.
Reparamos las marcas más presentes en Alicante: Junkers, Vaillant, Saunier Duval, Baxi, Ferroli, De Dietrich, Ariston y el resto de fabricantes de calderas, calentadores y termos.
El diagnóstico es gratuito y, en la mayoría de averías (sonda, electrodo, resistencia, termostato), resolvemos la reparación en la misma visita porque solemos llevar estas piezas en la furgoneta. Si la avería requiere una pieza más específica como un intercambiador completo o una válvula de gas del fabricante exacto, te decimos el plazo estimado antes de aceptar el presupuesto.
También evaluamos con sinceridad si, en calderas de más de 12-15 años con averías graves en el intercambiador, compensa más una caldera de condensación nueva (mucho más eficiente energéticamente) que una reparación cara en un equipo que ya está al final de su vida útil.
El mantenimiento de una caldera no es lo mismo que una reparación: se hace antes de que falle, y su objetivo es que el equipo consuma lo justo, funcione con seguridad y no te deje sin agua caliente en pleno invierno. La mayoría de las averías graves que atendemos en diciembre y enero se habrían evitado con una revisión en otoño.
Conviene distinguir dos cosas que se confunden a menudo: el mantenimiento de la caldera (el equipo en sí, que es lo que hacemos nosotros) y la inspección periódica de la instalación de gas, que es un trámite distinto y depende de la normativa que corresponda en cada caso. Si nos preguntas, te orientamos sobre cuál te toca.
Las calderas de gasoil, todavía habituales en chalets y viviendas del interior de la provincia, necesitan un mantenimiento más frecuente y más sucio que las de gas. El gasoil deja hollín, y ese hollín actúa como aislante: una capa fina en los pasos de humos ya se nota en el consumo.
En estas calderas cambiamos el filtro de gasoil, limpiamos o sustituimos la tobera del quemador (la boquilla que pulveriza el combustible, y que al desgastarse descuadra toda la combustión), ajustamos los electrodos de encendido y limpiamos el hogar y los pasos de humos antes de hacer el análisis de combustión.
Si unos radiadores calientan y otros no, casi nunca es culpa de la caldera. Lo habitual es aire acumulado en el circuito, válvulas descompensadas o lodos. Purgar es sencillo y puedes hacerlo tú; el equilibrado hidráulico (repartir el caudal para que el radiador más lejano caliente igual que el primero) ya requiere técnico.
Una señal que conviene no ignorar: si al purgar sale agua oscura o negra, hay lodos en el circuito. En ese caso el purgado no basta y hace falta un lavado químico de la instalación, porque esos lodos terminan obstruyendo el intercambiador de la caldera.
La caldera de gasoil parte de un precio más alto porque el trabajo es mayor: además de la revisión y el análisis de combustión, lleva cambio de filtro, limpieza o sustitución de la tobera del quemador y limpieza del hollín acumulado en el hogar y los pasos de humos.
A partir de ahí, el técnico se desplaza, valora la dificultad real y te da un precio justo antes de empezar. Lo que puede subir el precio de partida: muchos años sin revisión, lodos en el circuito que obliguen a un lavado químico, o piezas que haya que sustituir. Nunca se hace nada con coste sin que lo hayas aceptado antes.
Precios orientativos de partida, IVA incluido. No constituyen un presupuesto cerrado: el importe final depende del tipo de caldera, su estado y los recambios necesarios, y se comunica y acepta antes de la intervención. Consulta las condiciones de servicio.
Para comunidades de vecinos, hoteles y alojamientos turísticos ofrecemos contratos de mantenimiento con revisiones programadas. En alojamientos turísticos tiene bastante sentido: la caldera pasa meses parada en temporada baja y luego trabaja a destajo, que es justo el patrón de uso que más averías provoca.
Como empresa de mantenimiento de calderas en Alicante, trabajamos con las marcas más presentes en la provincia: Vaillant, Junkers, Saunier Duval, Baxi, Ferroli, De Dietrich, Ariston y Cointra, tanto en calderas de gas natural y gasoil como en termos eléctricos y calentadores.
El mantenimiento se planifica, pero una avería no espera. Si te has quedado sin calefacción o sin agua caliente, esto es lo que solemos encontrar y cómo se resuelve.
Antes de llamar, comprueba dos cosas que puedes ver tú: que la presión esté entre 1 y 1,5 bar (si está por debajo, la caldera se bloquea por seguridad) y que no haya saltado el diferencial. Si la presión es correcta y sigue sin arrancar, suele ser el electrodo de encendido, la sonda de ionización o la placa electrónica.
Es una avería típica de la válvula de tres vías, la pieza que decide si el calor va al circuito de calefacción o al agua caliente. Cuando se agarrota, la caldera funciona a medias. Se puede desbloquear o sustituir el motor sin cambiar la caldera entera.
Si tienes que rellenar cada pocos días hay una fuga en algún punto del circuito, o el vaso de expansión ha perdido la precarga de nitrógeno. Esto último es muy frecuente en calderas de más de ocho años y es una reparación económica; rellenar sin arreglarlo mete oxígeno en el circuito y oxida los radiadores por dentro.
Suele ser sobrecalentamiento por falta de caudal: radiadores con aire, filtro sucio o un circulador que ha perdido fuerza. También puede ser una sonda de temperatura descalibrada.
Cada marca usa su nomenclatura, pero casi todos apuntan a lo mismo: falta de presión, fallo de encendido, sobrecalentamiento o problema de evacuación de humos. Apunta el código y dilo al llamar: nos ahorra tiempo de diagnóstico y a menudo permite llevar la pieza en la primera visita.
Si hueles a gas, no toques ningún interruptor. Cierra la llave de paso, ventila y sal. Igual con los humos: una caldera que evacúa mal es un riesgo de monóxido de carbono, no un fallo de confort. Ante cualquiera de los dos casos, avisa como urgencia.
Reparamos calderas de gas natural, gasoil, termos eléctricos y calentadores en Alicante y alrededores. Damos presupuesto antes de tocar nada, y si la reparación no compensa por la edad del aparato, te lo decimos claramente en vez de encadenar arreglos.
La normativa exige una revisión periódica de mantenimiento (generalmente cada 1-2 años según el tipo de caldera) realizada por un técnico autorizado, además de la inspección de la instalación de gas que corresponda según la comunidad autónoma.
Una pérdida de presión repetida casi siempre indica una fuga de agua en el circuito, ya sea en la propia caldera, en los radiadores o en las tuberías. No es normal tener que rellenar presión con frecuencia: recomendamos revisarlo antes de que derive en una avería mayor.
Sí, reparamos las principales marcas del mercado: Vaillant, Baxi, Ferroli, Junkers, Saunier Duval, Ariston, Cointra y otras, tanto calderas de gas como calentadores y termos eléctricos.
Realizamos el mantenimiento técnico de calderas y calentadores. Para la inspección periódica de gas reglamentaria, te orientamos sobre el trámite correspondiente si no está incluido directamente en nuestro servicio.
Comprobación de presión y estanqueidad, limpieza de quemador e intercambiador, análisis de combustión (CO, temperatura de humos y rendimiento), revisión del vaso de expansión y la válvula de seguridad, y comprobación de sonda, termostato y evacuación de humos. En calderas de gasoil añadimos filtro, tobera del quemador y limpieza de hollín.
Depende del combustible, de los años que lleve sin revisarse y de si hace falta lavado del circuito. Te damos el precio en firme por teléfono en cuanto nos dices el tipo de caldera y cuándo se revisó por última vez, y ese precio no cambia después.
Sí. Las de gasoil necesitan más atención que las de gas: cambio de filtro, limpieza o sustitución de la tobera del quemador, ajuste de electrodos y limpieza del hollín en el hogar y los pasos de humos, además del análisis de combustión.
Casi nunca. Suele ser aire en el circuito, válvulas descompensadas o lodos. Purgar puedes hacerlo tú; el equilibrado ya requiere técnico. Si al purgar sale agua negra hay lodos y hace falta un lavado del circuito, porque acaban dañando el intercambiador.
Sí, con revisiones programadas. En alojamientos turísticos es especialmente recomendable, porque la caldera alterna meses parada con periodos de uso intensivo, que es el patrón que más averías provoca.